noviembre 03, 2013

Cuando el sexo arruina el momento

Está muy claro que para mi el sexo nunca fue lo mas importante, y estoy empezando a darme cuenta que para la gran mayoría es escencial. Siempre fui de los que se dejan llevar por el momento, y pensé que todo estaba bien. Hasta que me topo con un tipo de mucha experiencia en el tema, este mismo tipo es el que me lo hace notar, diciendomelo así, de una. "Te falta actitud en la cama".

Lo que mas me afectó es que pegamos onda enseguida. Mas allá de la atracción física, me gustaba escucharlo hablar. El también demostraba un interés por mi, se reía de lo que yo le contaba, me decía que le caía muy bien. Se abrió y empezó a contarme de su vida, yo de la mia. Cenamos juntos, no podía creer la conexión que se había generado. Toda esa noche era perfecta si hubiera terminado con el beso que nos dimos.

Pero no, la carne fue débil, y terminamos yendo a su habitación. Todo el franeleo fue excelente, quería abrazarlo y besarlo toda la noche. Pero el quería otra cosa, quería mas. Quería acción de una. No le gustaba el boludeo previo. Y no fue tímido en hacérmelo notar. En indicarme que era lo que tenía que hacer y dejar de hacer. Eso me alteró un poco, pero quería complacerlo. Seguía cayéndome bien. Desgraciadamente se me ocurrió preguntarle que le pasaba. Me dijo "nada", yo insistí y me tiró esa frase aniquiladora. "Te falta actitud en la cama", y eso no fue todo, porque le pregunté a que se refería, y dijo: "Juraría que sos pasivo, porque tenés una actitud muy pasiva, y si no es así y sos activo, activate". La erección fue cosa del pasado al escuchar esa frase. Él acabó, y yo no pude. No pude remontar la situación. Él había dicho algo que me hizo sentir el mas inexperto del mundo, me sentí virgen otra vez.

Fue muy amable, me dijo que fue un gusto conocerme y no supe mas de él. Ninguno de los dos intentó retomar el contacto. Y si me pregunto que fue lo que falló, es muy obvio. Quizás él fue muy sincero, pero fue verdadero. No tengo que cuestionarle nada. Para él, el sexo es muy importante y yo siempre lo tuve en otro plano de importancia. En ese momento yo no entendía porque una noche tan perfecta fue arruinada por una incompatibilidad sexual.

Si preguntan si voy a cambiar esa actitud... No lo puedo saber. Capaz que esta experiencia me permite soltarme un poco, pero la verdad es que uno es como es, y hay cosas que no cambian tan fácil. Pero que tengo mucho que aprender, es cierto. Mucho. Mis experiencias no fueron las suficientes. Esta fue una mas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Te comprendo, he estado en una situación similar. A veces me preguntó si en verdad el sexo no es tan importante para mí, o simplemente tengo miedo y me reservo

Fr@nco! dijo...

UFF! Creo que vos y yo andamos como por el mismo rango de edad y nos parecemos un poco... En mi caso, es que lo pienso demasiado, y yo no disfruto tanto del sexo pues lamentablemente siempre ando pensando en las "posibles" consecuencias (y eso que siempre lo hago con proteccion); ademas que por hombres como esos (a los que el sexo les importa demasiado) es mas dificil soltarse... te entiendo FULL!

Anónimo dijo...

Mirá, no quisiera pincharte el globo pero no sé si sabrás que anda dando vueltas una cantidad de tipos con este perfil perverso: son re-contra adorables y chamulleros, despliegan una maestría de seducción adquirida en cientos de levantes que duró solo un polvo, su objetivo o presa predilecta son los chicos jovencitos del palo que sin experiencia (eso es algo que agrega goce a su morbo). Una vez que te llevaron a la cama y se sacaron las ganas te tirán al tachito... Luego un día --no sé cómo harán pero detectan a su nueva presa con una especie de radar que tienen y comienza una nueva historia descartable. Sé que esto suena duro, pero te recomiendo que observes bien a la próxima persona que conozcas.
Abrazo

Alan Afuera dijo...

Hola Jere, disculpame que te diga, pero un tipo que te dice una forrada asi en la cama... es un pelotudo.

La quimica no se da por uno solo, se da entre dos.

La actitud no se reclaama, se consigue motivando al otro con juegos, con caricias...

No te des manija!!

Abrazo

Alan